El viernes jugamos un partido de visitantes, no solo el equipo estaba compuesto por mujeres y hombres si no que había una que era más agresiva y violenta, que cualquiera de nosotras. No le basto pegarle un palaso en la cabeza a la pequenia, si no tambien que me partió el palo en los últimos dos minutos de juego, obviamente mi cara se transformo y no le pegue porque media 1.72 mínimo y pesaba 82 kilos.
pd: Vale aclarar que juego al hockey hace apróximademente un año ya, y que en el equipo esta mi prima y la pequenia, dos de las personas que más quiero. Además de que somos un equipo muy unido y compartimos muchas cosas juntas.
pd2: Que suerte que tengo un padre que se apiado de mi, y me compro un palo para que pudiera jugar el martes.
pd3: Me había encariñado con el palo, que en paz descanse.
jueves, 1 de octubre de 2009
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Jaja sabia decision!
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